Al recolectar información para este artículo descubrí muchas mujeres que han contribuido a lo largo de la historia del vino, no sólo asumiendo el rol de esposas o madres, sino tomando cada oportunidad que se presenta para lograr sus objetivos y cambiar la historia. 

Me emociona escribir sobre algunas mujeronas, verdaderas reinas de la industria del vino que han marcado el camino para que generaciones posteriores nos sintamos con la confianza suficiente para hacer del vino nuestro trabajo y pasión.

Barbe – Nicole Clicquot

Tomó el control del negocio familiar después de la muerte de su esposo cuando tenía 27 años. Nos puede parecer muy joven, sin embargo, debemos considerar que la expectativa de vida en el siglo 19 no era de 80 años como lo es ahora. Reconocida como “La gran dama de Champagne”, la señora Clicquot transformó Veuve Clicquot en una de las mejores casas de Champagne del mundo. Desarrolló los pupitres utilizados en el proceso de método tradicional para grandes producciones, desafió los bloqueos Napoleónicos y sobre todo abrió las puertas para otras empresarias de la época en Champagne.

Antónia Adelaide Ferreira

Antónia era una fiel creyente de las bondades de su tierra, estaba renuente ante la idea que Portugal era incapaz de producir vinos de calidad superior en la época cuando el vino que se consumía era importado de España. Decide viajar al Reino Unido para educarse y aprender a cómo trabajar con la filoxera en viñedos, obtuvo las herramientas y el conocimiento moderno para producir vino y regresó a su país para compartir lo aprendido cambiando así su industria local.

Isabelle Simi

1904 fue un año sumamente difícil para Isabelle pues todos sus hermanos murieron a causa de una epidemia de gripapero siempre con la cabeza en alto y viendo al futuro decide tomar la dirección de la bodega. Isabelle fue la primera winemaker de California cuando aún era adolescente. Esa juventud, y la fuerza que desarrolló, le permitió seguir generando y mantener abierta la bodega durante los años de prohibición bajo la licencia de vino para la Iglesia. Isabelle sabía que no había manera de que esa ley durará mucho tiempo, y cuando terminó la prohibición tenía guardados 250,000 galones de barricas de vino listas para degustación y un montón de inventario para vender. Listilla desde chiquilla.

Madame Lalou Bize-Leroy

La Gran Dama de Borgoña – Madame Bize, una gran creyente de la agricultura biodinámica cuando ningún productor en Borgoña creía en nada más que en pesticidas. A pesar de críticas, se mantuvo firme a sus creencias, con persistencia y mucha paciencia. En 1993 obtuvo la atención de toda Borgoña, porque mientras todos sufrían por un año terriblemente afectado por hongos en los viñedos, sus vinos fueron la diferencia y desde entonces Domaine Leroy son de los vinos más codiciados en el mundo.

Martine Saunier

La primera mujer que fundó una compañía de importación en EUA. Nacida en Francia pero se mudó a Estados Unidos en 1964. No le encantaban los vinos que tenía al alcance, por lo que decidió recolectar los mejores vinos de Borgoña y traerlos de vuelta, hasta que en 1979 fundó Martine’s Wines. Si te gusta ver películas, tanto como a mí, quizás la reconozcas; aparece en A Year in Burgundy y en A year in Champagne, mismas que produjo.

Jancis Robinson

Jancis es una escritora fantástica, hizo que el aprendizaje de vino fuera más fácil cuando yo empezaba mis estudios. Fué la primera persona que no formaba parte de la industria en obtener el título de Master of Wine en 1984, lo que significa que tomó en serio el vino y estudió más que la mayoría de las personas para poder compartir su conocimiento a través de sus artículos, libros y presentaciones en televisión. Una gran comunicadora del vino. 

Lilly Bollinger

Lily era una mujer muy divertida y cambió la percepción de cómo y cuándo beber Champange. Tomó el control de la casa productora cuando su marido falleció, se mantuvo a cargo del negocio hasta 1971, viajando por el mundo y promoviendo sus vinos. Era una vendedora excepcional. 

“I drink champagne when I’m happy and when I’m sad. Sometimes I drink it when I’m alone. When I have company, I consider it obligatory. I trifle with it if I’m not hungry and drink it when I am. Otherwise, I never touch it — unless I’m thirsty.”

– Lilly Bollinger

Karen MacNeil, Madeleine Puckette, Zelma Long, Madeline Triffon, Sarah Morphew Stephen, Pascaline Lepeltier, Alice Feiring, Tru Miller, Sandra Fernández, Natalia Badán, Lulú Martinez, Alysha Stehly, Shyntia Pérez, Ana Laura Martínez; hay un sin fin de mujeres que están escribiendo la historia y me encanta poder ver cómo sucede. 

Gracias a todas por la inspiración, con sus acciones aprendemos a confiar en nuestras creencias, en nuestro trabajo, en nosotras y sobre todo a disfrutar del proceso.

Previous articleDecanting Inequality with Rania Zayyat of WWOW
Next articleLulu’s Harvest Report