Educación en el vino

escrito por: Romina Mendoza muñecas de papel elaborados por: Jessica Yambao

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La industria del vino en México es un negocio relativamente nuevo y, en mi punto de vista, tiene mucho que ver por la falta de educación en el vino en décadas anteriores. Si bien fuimos el primer país de América con vino, por cuestiones políticas y culturales, hasta apenas 30 años atrás se implementa la tecnología para mejorar calidad. Pienso que la base del desarrollo de cualquier industria es, justo, la educación. De 15 años a la fecha esto ha cambiado radicalmente, pues algunos se han dado a la tarea de especializarse y compartir los conocimientos con los demás, provocando un boom inclusivo para todos los sectores, resultando en un brinco gigantesco en la industria y haciendo que esta tierra de vino sea conocida a nivel mundial.

Este impulso evidente se refleja en cada rama de la industria: los productores buscan gente más especializada para manejar sus tierras y la vinificación, las universidades comienzan a ofertar licenciaturas e ingenierías con mayor enfoque al vino, los restauranteros ven la importancia de tener conocimiento de la bebida para vender mejor, y el consumidor abre su mente para conocer otros estilos y tipos de vino exigiendo cada día más. La cultura del vino en la región va en aumento, sin embargo, aún hay mucho que aprender.

Conocí a Culinary Art School hace tres años, cuando me abrieron las puertas para llevar la coordinación de la escuela de vinos. Al llegar me di cuenta del impacto que tiene la educación de la industria en todo sentido. Si soy 100% honesta, nunca le dí el valor a la educación hasta llegar con ellos, incluso hasta hace tres años yo juraba que nunca iba a ser docente, Culinary – como le decimos los cuates – me expandió por completo las posibilidades. Tengo la fortuna de seguir siendo parte del equipo de docentes del Diplomado de Sommelier y Vitivinicltura y de la WSET.

Culinary es una inspiración para muchos, fueron los primeros en Baja California en abrir un programa integral dedicado al vino (Diplomado de Sommelier y Vitivinicultura) y muchos de los que hoy son personajes importantes en la industria del vino egresaron de esta institución, La estación de Oficios “La Escuelita” de Hugo D´Acosta, es otro ejemplo a aplaudir, pues Hugo empieza a enseñar la vinificación a viticultores, hoy enseña a los aficionados que quieren aprender hacer vino, abriendo puertas a nuevas oportunidades de negocio. UABC con la licenciatura en Enología, que cuenta con un programa para profesionistas en vinificación, y cada día hay más y mejores programas en la región como el CESBC en Ensenada, el Wine School de Don Pedro Poncelis, etc. Estos son grandes ejemplos de empresas e instituciones que ofrecen una plataforma para que los especialistas compartan su conocimiento y hacer esta industria más fregona y competitiva.

El vino cautiva, si bien es un gusto adquirido, una vez que te atrapa es muy difícil dejarlo ir, pero mucho tiene que ver quién te lo enseña, quién te comparte esa pasión para que atrape tu alma y quieras seguir probando y curioseando por este mundo. Por eso, decidí mencionar a algunos docentes que han marcado la vida de varios en Baja California, por ellos también tienen personas que los marcaron.

Valente García de Quevedo, WSET3, homologador de Vinos de Jerez, académico apasionado: “Mi máximo interés por el vino fué la influencia de mi tío Antonio Padilla, un Gourmand y cazador que hacía todos los procesos de la gastronomía maravillosos” “

Jorge Gomez, querido docente titular de Culinary Art School: “A partir de que llegue a Tijuana, hace 18 años, he visto crecer el interés de la gente en el vino. Ahora, los alumnos se inscriben motivados por saber, conocer, experimentar con diferentes tipos de vino, de diferentes regiones y países. Creo que los mejores alumnos (as) son los que han seguido con las actividades enológicas: formando grupos de cata, clubes de vinos, haciendo vino, participando en las clases del Diplomado como docentes, etc. Ahí está la riqueza del Diplomado.“

Alan Lopez, visionario, director y fundador de Centro de Especialidad Sommelier en Baja Califoria “Mi mayor influencia en el vino ha sido Angel Salinas de Vinology, de él aprendí a encontrar la lógica y no repetir patrones sin entenderlos.”

Ana Laura Martinez Gardoquí,socia fundadora de Culinary Art School, mentora y gurú de muchos en Baja California.